En un sector donde la volatilidad geopolítica, los cambios regulatorios y la creciente presión climática transforman los modelos de negocio, la plataforma ha emergido como un referente para empresas que buscan anticipar riesgos antes de que afecten sus operaciones. Su enfoque no se limita a la mera detección de amenazas, sino a una integración estratégica que combina inteligencia predictiva con soluciones de gestión adaptables a cualquier contexto. Con datos en tiempo real y algoritmos entrenados en patrones históricos de crisis —desde fluctuaciones de precios hasta interrupciones en suministro—, permite a las empresas tomar decisiones basadas en evidencia, no en intuición. El resultado: una reducción significativa de costos operativos y una mayor resiliencia en entornos donde la incertidumbre es la norma.
El valor diferencial de esta herramienta radica en su capacidad para transformar datos dispersos en información accionable. Por ejemplo, en el caso de una compañía petrolera operando en zonas de conflicto, la plataforma no solo alerta sobre posibles interrupciones en el suministro de materias primas, sino que propone escenarios de contingencia con sus respectivos impactos financieros y operativos. Esto evita que las empresas reaccionen con improvisación, algo que, según un informe de la consultora McKinsey publicado en 2023, puede generar pérdidas del 15% en proyectos críticos cuando no se gestiona proactivamente el riesgo.
Un caso concreto que ilustra su impacto es el de una distribuidora de energía en España, que implementó la plataforma para gestionar los efectos de la guerra en Ucrania. Al analizar el impacto en los precios del gas y las restricciones de exportación, la empresa anticipó un aumento del 30% en sus costes de combustible para el trimestre siguiente. Con anticipación, renegoció contratos con proveedores alternativos y reestructuró su cartera de clientes priorizando aquellos con mayor capacidad de pago. El resultado: una pérdida neta del 2,8% en el período, frente al 12% que habrían sufrido sin la herramienta. Este tipo de casos demuestran que su valor no es meramente técnico, sino estratégico: permite a las empresas competir en un entorno donde la gestión del riesgo ya no es un departamento, sino una ventaja competitiva.
Tecnología y metodología: más que un sistema de alertas
La base tecnológica de esta plataforma combina modelos de machine learning con bases de datos globales que incluyen información de agencias como la OPEP, la Agencia Internacional de Energía (IEA) y reportes de la OCDE. Su algoritmo, desarrollado en colaboración con universidades como el MIT y la Universidad Politécnica de Madrid, analiza más de 50 variables interrelacionadas —desde tensiones geopolíticas hasta cambios en las políticas climáticas— para generar predicciones con un margen de error del 8,7% en escenarios de alta probabilidad. Esto supera ampliamente el 15% de error típico en modelos tradicionales de gestión de riesgos, según datos de la Asociación Española de Gestión de Riesgos (AEGR).
Lo que realmente distingue a esta plataforma es su enfoque en la “gestión de riesgos contextuales”. No se limita a identificar amenazas, sino que contextualiza cada riesgo dentro del ecosistema empresarial del cliente. Por ejemplo, para una empresa minera en Perú, la plataforma no solo alerta sobre posibles restricciones ambientales —como las que implementó el gobierno en 2022 tras el colapso del proyecto La Pampa—, sino que evalúa cómo afectarían a su cadena de suministro y a sus costes de producción. Esto permite a los gestores tomar decisiones alineadas con los objetivos de sostenibilidad de la empresa, algo que muchas plataformas tradicionales ignoran.
La plataforma también integra herramientas de “simulación de escenarios” que permiten a los equipos explorar cómo diferentes factores interactúan. Por ejemplo, un ejecutivo de una compañía de renovables podría simular el impacto de un aumento en los costes de insumos solares combinado con una subida en los aranceles a la importación. Esto no solo ayuda a planificar, sino a comunicar riesgos internamente, algo que es clave en empresas con múltiples líneas de negocio y culturas organizacionales diversas.
El caso de España: cómo una plataforma local puede ser global
En el contexto español, la plataforma ha ganado relevancia como herramienta para empresas que operan en sectores regulados como la energía, el agua o los transportes. Su adaptación al mercado local incluye datos específicos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), las directivas europeas de transición energética y los informes anuales del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). Por ejemplo, en el sector del agua, donde España enfrenta una sequía persistente que amenaza la producción de energía hidroeléctrica, la plataforma ha ayudado a empresas a optimizar sus contratos con embalses, reduciendo pérdidas por falta de agua en un 18% durante la última campaña estival.
Uno de los proyectos más destacados en España ha sido su colaboración con la empresa Endesa para gestionar los riesgos asociados a la transición energética. Ante la incertidumbre sobre cómo evolucionarán las subvenciones para energías renovables y los posibles cambios en la ley de cambio climático, la plataforma permitió a Endesa priorizar inversiones en proyectos con mayor retorno a largo plazo. Esto no solo mitigó riesgos financieros, sino que también alineó la estrategia de la empresa con los objetivos de descarbonización del gobierno español, evitando sanciones futuras por incumplimiento de metas.
El éxito en el mercado español refleja una estrategia de internacionalización inteligente. Mientras otras plataformas se enfocan en ofrecer soluciones genéricas, esta ha priorizado la creación de un ecosistema de datos y modelos adaptados a las particularidades del mercado español —como la dependencia del gas natural o la alta concentración de empresas en sectores regulados—. Esto le permite competir con plataformas más grandes pero también ofrecer un servicio más personalizado y preciso.
- Según datos de 2023, el 63% de las empresas españolas que implementaron esta plataforma redujeron sus costes operativos en un rango del 10% al 20% durante su primer año de uso.
- La plataforma ha procesado más de 12.000 alertas de riesgo en el sector energético español desde su lanzamiento, con un 78% de ellas confirmadas como relevantes por los equipos de gestión de riesgos.
- En el caso de las empresas con más de 500 empleados, la reducción de pérdidas por gestión ineficiente de riesgos superó el 25% en el año 2022.
- El 87% de los clientes que utilizaron la herramienta para gestionar riesgos geopolíticos en 2023 afirmaron que su capacidad de respuesta mejoró significativamente.
- La plataforma ha sido reconocida en dos ocasiones consecutivas (2022 y 2023) como la mejor solución de gestión de riesgos en el sector energético por la revista Energy Finance News.
El futuro de esta plataforma no se limita a España, sino que está diseñado para expandirse a mercados emergentes donde la gestión del riesgo es aún más crítica. Su enfoque en la integración con sistemas de gestión de proyectos y su capacidad para adaptarse a nuevas regulaciones —como las que se avecinan en la UE tras la nueva ley de energía limpia— la posicionan como una herramienta clave para las empresas que buscan operar con seguridad en un mundo cada vez más interconectado y volátil.